Claves para entender la Ley vasca de Sostenibilidad Energética

Se trata de una normativa que tiene como objetivo reducir la emisión de gases en un periodo de tiempo determinado. Se estima que, para 2030, esta meta está conseguida, y para ello, la ley se basa en las normativas impuestas por la Unión Europea.

Desde hace un tiempo, la búsqueda de la sostenibilidad y de hacer uso de recursos respetando el medio ambiente es más que evidente. Lo cierto es que las diferentes administraciones intentan reducir notablemente la contaminación y es por ello que obligan a las empresas a llevar a cabo procesos productivos acordes a esta creencia.

Precisamente por ello, en numerosos Comunidades Autónomas han elaborado normativas específicas para este fin, para así garantizar el cumplimiento de todas las normas impuestas y establecer unos objetivos a medio y largo plazo. El País Vasco es una de ellas, por este motivo, no hace mucho se dictó la ley de sostenibilidad energetica Pais Vasco, normativa que está actualmente en vigor y con la que se pretende reducir en más de un 30% la emisión de gases de Efecto Invernadero. La ley se aplica a toda la región vasca, tomando como base un tiempo determinado para conseguir dicho objetivo, previéndose que, en unos 10 años, el objetivo esté totalmente cumplido. Aunque esta ley nace de la necesidad de respetar el medio ambiente, también es importante tener en cuenta las normas que han salido, en relación a este tema, desde la Unión Europea, que son las que están marcando el devenir de las demás leyes publicadas.

En la norma vasca, se incluyen todos los parámetros que hay que cumplir para que los procesos productivos que llevan a cabo las diferentes entidades, sean legales. Teniendo en cuenta que, dependiendo del tipo de empresa u organismo, habrá que atender a unos u otros requisitos.

¿Qué ocurre con el sector industrial?

LEE TAMBIÉN:  ¿Sabías que los primeros tambores y trajes usados el día de San Sebastián procedían de las tropas de Napoleón?

El sector industrial engloba a las empresas de gran tamaño, las cuales, presentan un consumo al año que supera las 500 toneladas de petróleo. En estos casos, las empresas están obligadas a cumplir la ley, contando para ello con un periodo máximo de un año, para poder presentar sus propuestas y estrategias con las que gestionarán sus recursos y por tanto, reducirán el impacto ambiental.

Viviendas

En el caso de las viviendas, están obligadas a respetar esta ley aquellas que son de nueva construcción, independientemente de que las casas sean privadas o públicas, como puede ser el caso de los residenciales.

Transporte

Se habla en todo momento de empresas de transporte privado, principalmente, aquellas cuya actividad esencial es el transporte de pasajeros y, sobre todo, de mercancías.

Actividad comercial

Los comercios también son nombrados en la normativa vasca, incluyéndose en este epígrafe, las empresas de gran tamaño que desarrollan su actividad dentro del sector servicios. De igual modo, junto a estas, se encuentran aquellas que tienen un consumo de petróleo al año superior a 40 toneladas. También aquí se incluyen las instalaciones deportivas, tales como gimnasios y pabellones, al igual que los establecimientos hoteleros, las grandes superficies y edificios principalmente de oficinas.

Elaboración de auditorías

LEE TAMBIÉN:  L'Humanité y La Marseillaise: El fin de la prensa comunista en Francia

En la normativa también se aplica la obligatoriedad de las empresas a realizar, cada cierto tiempo, auditorías energéticas. Un paso esencial para el correcto cumplimiento de la ley vasca. Se deben presentar siempre que las entidades cuenten con un plan estratégico para aumentar el ahorro de energía, siendo sancionable el no presentar la documentación que corresponda.

Las acciones de las Administraciones Públicas

Conociendo un poco más qué entidades deben cumplir la ley, en la propia normativa se explica que las Administraciones Públicas están obligadas a llevar a cabo acciones para mejorar el cumplimiento de la misma. De esta forma, los organismos deben ejecutar iniciativas con el objeto de conseguir esa sostenibilidad deseada, dejando un apartado específico dentro de sus políticas públicas para este fin. Aunque cada administración puede presentar sus propias actuaciones, lo habitual es que, entre otras, se establezcan iniciativas tales como mejorar el equipamiento con energías renovables e intentar, en la medida de lo posible, reducir el consumo.

EN DIRECTO | VÍDEOS | AUDIOS | EXCLUSIVAS | ENTREVISTAS | REPORTAJES