Reforma en la vivienda: Qué, cómo y cuánto

Toda persona con un poco de mundo sabe que mejor que en un coche, en un móvil o en un viaje lo mejor es invertir en tu casa. Al fin y al cabo, es el lugar donde pasarás la mayor parte del tiempo de ocio. Pero ¿y si necesita una reforma?

¿Qué queremos, cuando lo queremos y por cuanto lo queremos?

A veces pasa que la casa es fea, nos aburrimos de ella o queremos darle un cambio en nuestras vidas. Es por ello que queremos reformas integrales, y para ello necesitamos una empresa de reformas, ya sean reformas en Sevilla, Madrid…

Antes de nada, hay que pensar que a la hora de planear la rehabilitación de nuestro hogar es básico señalar cuáles van a ser nuestros deseos y necesidades.

Es esencial que nos mentalicemos de que quien va a vivir en la casa seremos nosotros y no nuestra familia, colegas, arquitectos que conozcamos, o el cuñado de turno que seguro que con buena fe nos intentan aconsejar bajo sus criterios.

Recomendamos tomar asiento con calma, y reflexionar en cuánto y cómo estamos en nuestro hogar, que es lo que nos disgusta, echamos de menos y ese tipo de cosas.

Desde luego es básico también que ordenemos nuestras prioridades. ¿Vamos a querer hijos?, y en función de ello cuantas habitaciones. Si practicamos algún deporte, o afición ¿necesitamos un trastero? ¿Nos gusta bañarnos y cocinar o es algo muy prescindible ante la ducha y comida fácil de hacer?

Lo siguiente a hacer es pensar cuanto nos puede costar esa nueva casa soñada. A menudo cuando no sabemos muy bien lo que queremos hacer y ello supone un cambio en la distribución de la casa, es muy útil hacer cuentas.

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Esto nos puede librar de algunos disgustos de bolsillo, ya que incluso antes de contratar las obras, podemos tener un control de todas las cosas que se van a hacer.

Y no está de más deberíamos medir y con estas mediciones pedir el presupuesto a los profesionales (diseñador de interiores, arquitecto…) de tal manera que nos sea más fácil comparar que vamos a hacer, quien lo va a hacer y por cuánto.

En esta tesitura, un profesional podría ayudarnos no sólo a modelar nuestra casa en torno a nuestras necesidades y con el mayor aprovechamiento de la misma, con un rígido control de los costes de obra.

También él nos contará si cumplimos con las leyes vigentes y si se puede hacer lo que queríamos teniendo en cuenta la situación de las acometidas a las distintas instalaciones. Y como decir la obra a los vecinos, cosa importante.

Es entonces cuando por fin sabremos a que cosas tenemos que renunciar o que innovaciones mejorarían nuestra vivienda, pero siempre sin salirnos del presupuesto del que disponíamos.

Y ahora por fin es cuándo podremos decidir y pensar qué nos puede salvar algo de dinero una vez empiecen las obras. Siempre es mejor ser previsor que buen improvisador, y desde luego debemos pensarlo mucho.

Encontrar profesionales, leyes y participar

Lo siguiente, una vez todo esté claro, es necesario elaborar un contrato de obra con nuestros profesionales, con el pertinente presupuesto ya que es la mejor manera de evitar (muchas, al menos) las discusiones o gastos extra de obra.

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Sobre el contrato, debemos saber que tiene que garantizar la calidad de los trabajos que se hagan y de los materiales que se empleen, establecer un plazo de terminación de las obras.

Todo sea por tener la mayor tranquilidad en el desarrollo de las obras que se avecinan. Además, es clave exigir a la empresa que contratemos que tenga contratado un seguro de responsabilidad civil, no tengamos un disgusto.

Además, tiene que cubrir posibles averías o percances puesto que siempre puede haber durante el proceso, y volvemos a lo mismo, todo esto es por nuestra tranquilidad y la de los vecinos.

Antes de ponernos manos a la obra tendremos que obtener todos aquellos permisos y licencias que sean necesarios, la burocracia manda. La empresa que contratemos debe ayudarnos con ese tipo de trámites, como es lógico.

Hay que pensar que muchas veces no sabremos qué hacer para no fallar al principio de la reforma. Para ello hay que elegir un buen profesional paya no sólo que sepa construir bien, sino que nos informe y ayude con estos trámites.

Las licencias en reformas no suelen ser muy caras ni complejas de realizar, así que no debemos tener miedo a las mismas. Es muy común agobiarse ante la burocracia, pero con mínima paciencia se consigue.

Así pues, debemos pensar en que es un camino que conformará el resto de la vida útil de la casa. Y cuando lo terminemos, tendremos algo más que una reforma, gozaremos de un nuevo hogar.

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