¿Sabías que agur es una palabra que procede del latín?

A pesar de que se trata de una de las expresiones de despedida más usuales en el País Vasco, la palabra agur procede del término latino augurium cuya traducción sería buen agüero o buen augurio.

Los augurios eran practicados en la Antigua Roma por los augures, unos sacerdotes dedicados a la adivinación. Un augur era un sacerdote de la Antigua Roma que practicaba oficialmente la adivinación. Su corporación constituía uno de los cuatro prestigiosos colegios sacerdotales y se trataba de un cargo oficial.

Existían dos tipos de augures, los que rogaban a los dioses la manifestación de su voluntad, mediante fórmulas rituales y aquellos que descifraban los signos de la voluntad de los dioses. Estos fueron los más importantes en Roma, hasta el punto de que con solo declarar que los auspicios eran desfavorables, podían anular asambleas, elecciones o cualquier resolución de los magistrados.