Todo lo que debes saber sobre el servicio de cuidado de personas mayores

Sea cual sea la zona de Euskadi por la que pasees te darás cuenta de un aspecto: la cifra de ancianos es bastante superior a la de antaño. Si bien es cierto que en invierno no se dejan ver tanto por las calles vascas debido al frío y a la mayor posibilidad de enfermar, el resto del año refleja una realidad que también es demostrada por los datos demográficos.

Numerosos factores son los que dan pie a esta situación. Por ejemplo, las tendencias de alimentarse convenientemente sin aditivos ni otras sustancias nocivas no solo calan hondo entre el público joven, sino que los mayores también acaban cambiando sus hábitos alimenticios con todo lo positivo que ello conlleva.

Adicionalmente no es menos importante otro detalle que no puede ser pasado por alto: la existencia de servicios que en décadas anteriores eran impensables o acarreaban un desembolso estratosférico. Todo lo contrario sucede hoy en día, puesto que son contratados muy habitualmente incluso por familias que pasan por dificultades a la hora de llegar a final de mes.

Un claro ejemplo es el del cuidado de personas mayores. Precisamente algunos de los ancianos que se ven por los distritos de Euskadi van acompañados por otras personas, las cuales en muchos casos son profesionales. En efecto, llevan a cabo un servicio como el recientemente mencionado.

Y es que no solo tiene lugar en el interior del domicilio, sino también fuera de él. En próximas líneas detallaremos cómo es este servicio que tanta popularidad ha adquirido en los últimos años a causa sobre todo de que cada vez es mayor la proporción de personas de la tercera edad entre la población vasca.

Todas las necesidades son satisfechas

Continuando con lo recientemente mencionado, supongamos que el anciano que tantas horas pasa en su vivienda, tiene que acudir a una cita con el médico. Sin embargo, debido a sus problemas de movilidad no puede hacerlo por sus propios medios. Es en este tipo de situaciones cuando se agradece enormemente el hecho de que un profesional esté al lado del familiar que ya tiene una cierta edad a sus espaldas.

Otro ejemplo relacionado con lo referente al exterior del domicilio es el de hacer la compra. Indistintamente de los productos que necesite la persona de la tercera edad son adquiridos por el especialista en cuidado de mayores.

Evitar que la persona a su cargo lidie con un excesivo peso es uno de los principales objetivos. Así lo demuestra subir las garrafas de agua hasta la vivienda en cuestión, evitando así que el abuelo/a beba del grifo, repercutiendo así negativamente en el estado de sus riñones.

Pero más allá de las necesidades del exterior, también adquieren una gran relevancia las que abarcan exclusivamente el interior del hogar. Prosiguiendo con lo referente a la alimentación, la compra es efectuada teniendo en cuenta las limitaciones y los requerimientos dietéticos del anciano al que se cuida.

Posteriormente, tras haber comprado los ingredientes, el especialista procede a cocinar platos que sean del agrado de la persona de edad avanzada, teniendo muy en cuenta cualquier factor de la dieta que deba ser valorado: reducción de las proporciones de sal, inserción de elementos hipercalóricos si el individuo ha estado sometido a una considerable pérdida de peso reciente, etcétera.

A aspectos tan importantes como los que ya hemos tratado del acompañamiento, la movilización e incluso la alimentación, se suman otros factores de gran relevancia como las tareas de carácter doméstico. En efecto, todas aquellas que deberían hacerse diariamente pero que el anciano no puede ni debería realizar por motivos obvios.

De las mismas se encarga el cuidador, dando pie a que las condiciones de salubridad sean óptimas a todos los niveles. El cien por cien de la vivienda pasa a hacer gala de un estado inmejorable, desde la ropa lavada y debidamente planchada hasta los utensilios de la cocina, el suelo y demás.

Como es menester, el aseo a nivel personal también cobra importancia. Día tras día se le cambia la ropa a la persona de la tercera edad, no sin antes higienizarla en la ducha o la bañera. Indistintamente de las limitaciones físicas del susodicho, no se produce ningún contratiempo a la hora de recibir unos cuidados regulares.

Tras haber descrito las labores que abarca el servicio de cuidado de personas mayores llega el momento de abordar algunos de los beneficios, desde el de cubrir el cien por cien de necesidades que el anciano pueda llegar a tener hasta el de aumentar su esperanza de vida.

Por si fuera poco, la familia también se beneficia de la contratación. Basta con ir a visitar a sus abuelos o padres para comprobar que diariamente son cuidados a la perfección, lo cual les traslada una gran dosis de tranquilidad para que sus respectivas vidas puedan ser disfrutadas sin mayores preocupaciones.

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